Primero, realizamos una valoración gratuita de tu inmueble para determinar el valor de alquiler más competitivo. Después, nos encargamos de hacer las fotografías, promocionar el piso, seleccionar a los mejores candidatos de manera rigurosa, formalizar el contrato de alquiler con toda la documentación necesaria y de depositar la fianza legal en el Incasol.
También te informaremos del valor según el Índice de Referencia de Alquiler en caso de estar en una zona afectada por el área tensa.
Además, disponemos de una amplia cartera de clientes.
Nos encargamos de realizar una selección exhaustiva de los inquilinos. Hacemos entrevistas, comprobamos la solvencia económica y pedimos referencias para garantizar que los inquilinos sean responsables y fiables. Nuestra prioridad es ofrecerte la máxima tranquilidad a la hora de elegir quién ocupará tu propiedad.
También verificamos su solvencia y que no estén registrados en procesos de impago. Aun así, el propietario del inmueble tiene la decisión final.
En caso de impago, disponemos de mecanismos para gestionar la situación. Ofrecemos la posibilidad de contratar un seguro de impago que cubre varias mensualidades de alquiler no pagadas (debe contratarse en el momento de realizar el contrato de alquiler). Además, si surge algún problema, nuestro equipo se encargará de gestionar todo el proceso de mediación y, si fuera necesario, la recuperación del piso.
Como propietario, eres responsable del mantenimiento estructural de la propiedad y de las reparaciones necesarias para mantenerla habitable (por ejemplo, el sistema eléctrico o el sistema de calefacción). Las pequeñas reparaciones por desgaste habitual son responsabilidad del inquilino. Nosotros gestionamos todas las incidencias y reparaciones para que no tengas que preocuparte.
Es importante que el piso esté en buenas condiciones. Antes de alquilarlo, revisa el correcto funcionamiento de todos los servicios básicos (agua, gas, electricidad), asegúrate de que la cédula de habitabilidad esté al día y prepara los documentos necesarios (como el certificado energético). Nosotros podemos asesorarte y ayudarte en estos preparativos.
En caso de no disponer de cédula y certificado de eficiencia energética, podemos encargarnos de ello.
El contrato de alquiler habitualmente se hace por un periodo de cinco años si el propietario es una persona física, o siete años si es una persona jurídica. Este periodo se prorroga automáticamente si ninguna de las partes manifiesta su voluntad de dar por finalizado el contrato con un aviso previo. Te ayudaremos a definir la duración y las cláusulas que mejor se adapten a tus necesidades.
Sí, puedes actualizar la renta del alquiler anualmente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) o con la fórmula de la Tasa de Variación Anual del índice de referencia para la Actualización Anual de los Contratos de arrendamiento de Vivienda (IRAV).
El aumento debe comunicarse por escrito al inquilino y estar debidamente estipulado en el contrato. Nosotros nos encargamos de gestionar este proceso de actualización para que sea transparente y justo tanto para el propietario como para el inquilino.
El inquilino se encarga de los gastos de suministros (agua, luz, gas) y otros gastos como la basura. Los gastos generales de mantenimiento del edificio (comunidad, mantenimiento de zonas comunes) pueden acordarse, pero habitualmente corren a cargo del propietario. Te ayudamos a establecer claramente quién es responsable de cada gasto.
Sí, la cédula de habitabilidad es obligatoria en Cataluña para poder alquilar un piso. Esta garantiza que tu inmueble cumple con las condiciones mínimas de habitabilidad. Si aún no la tienes o está caducada, nosotros podemos ayudarte a obtenerla.
Solo puedes recuperar la vivienda en determinados supuestos, como si necesitas la propiedad para ti o para un familiar directo (padre, madre, hijo). Esta situación debe quedar establecida en el contrato de alquiler y debes avisar al inquilino con un mínimo de dos meses de antelación.
La política sobre mascotas puede variar según el contrato. Es posible que prohíbas tener animales de compañía, siempre que se detalle claramente en el contrato. Si decides permitir mascotas, te recomendamos establecer condiciones claras sobre el mantenimiento y cuidado de la propiedad para evitar problemas futuros.
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) normalmente corre a cargo del propietario. Sin embargo, existe la posibilidad de acordar con el inquilino que él se haga cargo de dicho impuesto, pero debe quedar expresamente establecido en el contrato.
El tiempo necesario para alquilar tu piso puede variar según la ubicación, el precio, el estado del mercado y las condiciones del alquiler. Normalmente, los inmuebles bien situados y a precios competitivos se alquilan rápidamente, a menudo en cuestión de semanas. Nuestra gestión y red de promoción nos permiten acelerar este proceso para que encuentres inquilino lo antes posible.
Sí, como propietario debes declarar los ingresos del alquiler en tu declaración de la renta. Sin embargo, existen gastos deducibles que puedes aplicar para reducir la carga fiscal, como los gastos de mantenimiento, reparaciones o intereses de la hipoteca. Te recomendamos consultar a un asesor fiscal para optimizar el rendimiento de tu inmueble.
Sí, es posible incluir una cláusula de resolución anticipada que establezca las condiciones bajo las cuales tanto el propietario como el inquilino pueden rescindir el contrato antes de que finalice. Por ejemplo, el inquilino podría desistir después de seis meses con un aviso previo de 30 días. Te ayudaremos a establecer estas cláusulas de manera clara y justa para ambas partes.
Sí, es muy recomendable hacer un inventario detallado de todos los muebles y electrodomésticos que se dejen en el piso, incluyendo el estado de cada elemento, para evitar disputas al finalizar el contrato. Este documento debe ser firmado por ambas partes y es una garantía de transparencia y seguridad para propietarios e inquilinos.
Nos encargamos de toda la documentación legal necesaria, incluyendo la redacción del contrato de alquiler y su adaptación a las normativas vigentes, así como del registro en Incasòl. También podemos asesorarte sobre las obligaciones legales que tienes como propietario para que no tengas que preocuparte de nada.
Puedes visitar el piso, pero siempre con el consentimiento del inquilino y con previo aviso. El inquilino tiene derecho a la privacidad, por lo tanto, es necesario acordar las visitas con antelación. Es fundamental, si así se desea, incluir en el contrato la posibilidad de realizar visitas anuales para comprobar el estado del inmueble.
La fianza es obligatoria para cualquier contrato de alquiler y debe ser depositada en el Incasòl. Su función es cubrir posibles daños a la propiedad o impagos de renta. Al finalizar el contrato, la fianza se devuelve al inquilino, siempre que no haya daños ni deudas pendientes. Nosotros nos encargamos del depósito y gestión de la fianza para tu tranquilidad.
Sí, el certificado de eficiencia energética es obligatorio para alquilar cualquier inmueble. Este certificado indica el consumo energético del piso y su eficiencia. Es un requisito legal que ayuda a los inquilinos a conocer el impacto del consumo energético. Podemos ayudarte a tramitar este certificado si aún no lo tienes.
La respuesta depende de tus objetivos como propietario. Un contrato de larga duración (mínimo de cinco años) ofrece más estabilidad, mientras que un alquiler de temporada es más flexible pero puede requerir más gestión continua y asumir más riesgos de vacantes. Nosotros únicamente trabajamos con contratos de larga duración.
En zona declarada tensa:
En el resto de contratos de alquiler (ya sean en zonas declaradas tensas que no cumplan los parámetros anteriores o en una zona no tensa), la reducción del rendimiento neto para los titulares personas físicas será de:
Para asegurarte de que el inquilino cuida la propiedad, incluimos cláusulas específicas en el contrato donde se detallen las responsabilidades de mantenimiento. Además, la fianza actúa como garantía para cubrir posibles daños. También podemos pactar visitas periódicas, siempre con el consentimiento del inquilino, para comprobar el estado del piso.
Las reparaciones derivadas del desgaste habitual son responsabilidad del inquilino, mientras que las averías estructurales o relacionadas con instalaciones esenciales (como el sistema eléctrico o la caldera) son responsabilidad del propietario. Nosotros gestionamos las incidencias y coordinamos las reparaciones para evitar malentendidos.
Necesitarás varios documentos: la cédula de habitabilidad, el certificado energético y la escritura de propiedad. También es necesario disponer de la documentación relativa a posibles seguros del hogar y, en algunos casos, el certificado de situación libre de cargas. Te ayudamos a preparar todos estos documentos.
Depende del tipo de inquilino al que quieras dirigirte. Los inmuebles amueblados pueden atraer a estudiantes o profesionales que no desean comprar muebles, mientras que los no amueblados pueden interesar más a familias o inquilinos de larga duración que quieran personalizar el espacio. Podemos ayudarte a determinar la mejor estrategia según la demanda del mercado.
Si el inquilino quiere desistir del contrato antes del plazo establecido, deberá cumplir con el preaviso acordado y, en algunos casos, pagar una compensación según el tiempo que reste de contrato. Estas condiciones deben estar bien estipuladas en el contrato y nosotros te ayudaremos a gestionar la situación.
Sí, es seguro alquilar tu piso. Además, para aumentar la seguridad financiera, existen seguros de impago que cubren posibles incumplimientos del inquilino. Este tipo de seguros te aportan tranquilidad y garantizan el cobro de la renta en caso de incumplimiento por parte del inquilino.
Nosotros también nos encargamos de realizar comprobaciones exhaustivas de solvencia.
No es necesario que te preocupes por la gestión diaria del alquiler. Nosotros nos encargamos de la administración de todas las incidencias que puedan surgir durante el periodo de alquiler, desde las reparaciones hasta la comunicación con los inquilinos. Así, podrás despreocuparte y disfrutar de los beneficios del alquiler sin complicaciones.
No, no se recomienda dar de baja el seguro del hogar cuando la vivienda está alquilada. Es importante mantener el seguro para cubrir posibles incidentes estructurales u otros problemas que puedan afectar la propiedad. Debes informar a tu aseguradora de que el piso está alquilado para que puedan ajustar la póliza según la nueva situación.
Es importante saber que el contrato de alquiler debe ser registrado en el Incasòl (Institut Català del Sòl). Este registro ofrece seguridad jurídica tanto al propietario como al inquilino y es un requisito para garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes en materia de alquileres. Nosotros podemos encargarnos de gestionar este trámite.
Trabajamos con un enfoque profesional y personalizado. Nuestros servicios incluyen valoración de mercado, estrategias de marketing, gestión de visitas, negociación y asistencia legal hasta la firma de la escritura.
Trabajamos únicamente en exclusiva. Esto nos permite invertir más recursos en la promoción de tu propiedad, asegurando mayor dedicación y mejores resultados. Además, las exclusivas que firmamos están en formato multiexclusiva.
La multiexclusiva es un formato innovador de gestión inmobiliaria basado en la colaboración a través de una MLS (Multiple Listing Service). Representamos tus intereses como propietario y trabajamos con una red de colaboradores para maximizar la exposición de tu propiedad y facilitar la venta.
Ventajas de la multiexclusiva:
Necesitarás:
Cobramos un 5% + IVA sobre el precio de venta final. Se abona un 50% al firmar el contrato de arras y el 50% restante al formalizar la escritura.
Realizamos un análisis de mercado de propiedades similares en la zona, teniendo en cuenta el estado, ubicación y características de tu inmueble.
Asesoramos al comprador en la solicitud de la hipoteca y condicionamos el contrato de arras a la aprobación de la financiación.
El contrato de exclusividad tiene un período mínimo. Si retiras la propiedad antes de vender, se aplicará una penalización por los costes y gestiones ya realizadas.
Depende del mercado y el estado de la vivienda, pero con nuestras estrategias de marketing, el promedio suele ser de 3 a 6 meses.
Sí, es posible. Durante el proceso, gestionaremos la cancelación de la hipoteca con el banco y prepararemos todo para la firma de la escritura. Los gastos de esta cancelación corren a cargo del vendedor.
Firmarás un encargo de mediación inmobiliaria en exclusiva, que detalla términos y condiciones del servicio, el precio de venta, la duración del contrato y los honorarios.
Si no se logra la venta en el plazo establecido, el contrato puede renovarse o ajustarse según el mercado. Si no se renueva, el compromiso finaliza sin penalización (salvo otros acuerdos).
Solo compradores realmente interesados acceden a la información completa de tu propiedad. Respetamos tus horarios y condiciones para las visitas.
Recomendamos realizar pequeñas reparaciones, limpiar y ordenar para causar buena impresión. También preparar la documentación necesaria para evitar retrasos.
El vendedor asume los gastos de notaría para la cancelación de hipoteca (si aplica) y la Plusvalía Municipal. El comprador asume los gastos de notaría y registro, además del impuesto de transmisiones.
Sí, puedes seguir ocupándola. Asegúrate de mantenerla en buen estado y coordinaremos las visitas para minimizar molestias.
Significa que el comprador acepta la propiedad tal como está, sin reclamaciones posteriores por su estado. Sin embargo, el vendedor debe garantizar la ausencia de vicios ocultos.
Gestionaremos las ofertas con transparencia, informándote de los detalles y asesorándote para que elijas la mejor opción según tus prioridades (precio, plazo, condiciones).
Si el comprador no cumple, podría perder las cantidades entregadas. Esto se detalla en el propio contrato de arras.
Deberás presentar tu DNI o NIE, contrato laboral, últimas nóminas y, en algunos casos, referencias de alquileres previos.
Puedes rescindirlo después de 6 meses, notificándolo con 30 días de antelación. Deberás indemnizar al propietario con 1 mensualidad de la renta por cada año restante del contrato. Si el período restante es inferior a un año, la penalización será proporcional.
Ejemplo: ¿Qué penalización debo pagar si dejo el contrato tras 2 años?
Debes indemnizar al propietario con 1 mensualidad de renta por cada año restante del contrato. Si el período restante no llega a un año completo, se calculará de forma proporcional.
Por ejemplo, si la renta mensual es de 700 € y quedan 3 años por cumplir, deberás pagar:
700 € × 3 años restantes = 2.100 €.
Esto es muy importante conocerlo al firmar el contrato.
Si no informas al propietario dentro del plazo estipulado (normalmente 30 días antes), el contrato se prorrogará automáticamente en los términos acordados, generalmente por un año más.
Si el contrato incluye cláusulas de penalización, el propietario puede exigirlas. Además, puede retener parte o toda la fianza si no se cumplen las condiciones del contrato.
No puedes realizar cambios en la estructura, paredes o accesorios sin permiso por escrito del propietario. Esto incluye pintar, perforar paredes o modificar instalaciones.
No, salvo autorización escrita del propietario. El incumplimiento puede dar lugar a la resolución del contrato.
No está permitido usar la vivienda para actividades diferentes a la residencia habitual, salvo autorización específica del propietario.
Depende del contrato. Si lo prohíbe, no está permitido, salvo autorización expresa del propietario. Incumplir esta cláusula puede dar lugar a la resolución del contrato.
Puede incluir algunos gastos como el IBI o la comunidad, pero los consumos de luz, agua, gas y basuras suelen ser responsabilidad del inquilino. Revisa el contrato para saber los detalles.
El contrato puede incluir penalizaciones por retraso, como intereses de demora. Además, el propietario puede iniciar un proceso legal para reclamar el importe debido y rescindir el contrato.
El propietario puede reclamar judicialmente la indemnización por daños y perjuicios. Es preferible negociar antes de llegar a ese extremo.
No necesariamente. La fianza se destina a cubrir posibles daños o deudas pendientes, no penalizaciones por desistimiento, salvo acuerdo expreso.
El inquilino debe hacerse cargo de las pequeñas reparaciones por uso normal (grifos, persianas). Las reparaciones mayores son responsabilidad del propietario, siempre que no sean por negligencia del inquilino.
Puede ser obligatorio que el inquilino contrate un seguro de hogar para cubrir daños a terceros u otros incidentes. Algunos contratos lo exigen expresamente.
Sí, el inquilino debe realizar el mantenimiento anual de calderas, aires acondicionados o termos. Si no puede demostrarlo, será responsable de averías o costes de reparación.
Debes notificarlo inmediatamente al propietario para que no se te atribuyan al finalizar el contrato.
Sí, con previo aviso, puede inspeccionar la vivienda o enviar a alguien designado para verificar el estado o realizar reparaciones.
Puede iniciar un proceso judicial para desalojar al inquilino y reclamar las cantidades adeudadas. Además, puede retener la fianza como compensación.
Debes devolver la vivienda en el mismo estado (salvo el desgaste normal) y con los suministros al día. También entregar las facturas pagadas hasta la fecha de entrega.
El propietario puede resolver el contrato y reclamar daños y perjuicios. Esto incluye impago de renta, uso indebido de la vivienda u obras no autorizadas.
El primer paso es determinar tu presupuesto y capacidad financiera. Esto incluye evaluar ahorros, calcular gastos adicionales como impuestos y honorarios, y obtener una preaprobación hipotecaria si necesitas financiación.
Luego, podemos ayudarte a definir tus necesidades y preferencias para encontrar la propiedad ideal.
Además del precio de compra, ten en cuenta:
Para asalariados:
Para autónomos:
El contrato de arras es un acuerdo privado entre comprador y vendedor que asegura el compromiso de ambas partes. Sirve como garantía inicial para reservar la propiedad y define las condiciones de la transacción. Generalmente incluye una penalización si alguna parte incumple.
Es fundamental revisar:
En Finques Cairó, te asesoramos para obtener las mejores condiciones. Analizamos el mercado, destacamos factores que podrían justificar una oferta más baja y gestionamos la comunicación con el vendedor hasta llegar a un acuerdo satisfactorio.
Depende de tus preferencias. Las viviendas nuevas suelen ofrecer mejor eficiencia energética y garantías, pero tienen un precio más elevado. Las de segunda mano pueden ser más asequibles y estar mejor ubicadas, aunque pueden requerir reformas. Te ayudamos a evaluar ambas opciones.
Comprar con Finques Cairó te ofrece:
Varía según la obtención de financiación y los trámites legales. Generalmente, desde la firma del contrato de arras hasta la escritura, pueden pasar entre 1 y 3 meses.
1) Ahorros: Normalmente los bancos no financian más del 80% del precio de compra, por lo que tendrás que aportar el 20% como entrada, además de entre un 12% y 15% para cubrir gastos e impuestos.
2) Endeudamiento: No suele superar el 35% de tus ingresos netos (hasta un 40% en algunos casos).
3) Estabilidad laboral: El banco tendrá en cuenta tu historial laboral y antigüedad en la empresa.
Es una hipoteca con un interés constante durante toda la vida del préstamo. Pagas la misma cuota mensual, sin importar las fluctuaciones del mercado.
Su tipo de interés cambia con el tiempo, ligado a un índice de referencia (Euríbor) más un diferencial. Puede ser más económica al principio, pero puede subir si el índice aumenta.
Combina intereses fijos y variables. Un período inicial con tipo fijo y, después, pasa a variable.
Depende de tus necesidades y tu perfil financiero:
Hipotecas variables: Dependen del Euríbor y el diferencial del banco.
Hipotecas fijas: Se basan en el mercado financiero a largo plazo.
Hipotecas mixtas: Combinan ambos factores según la fase fija o variable.
Suele oscilar entre 15 y 30 años. Cuanto más larga, menores cuotas, pero más intereses generados.
El Euríbor es el índice de referencia más común en hipotecas variables. Si sube, tus cuotas subirán; si baja, tus cuotas también pueden bajar.
Ten en cuenta:
Sí, mediante un contrato de reserva o de arras, puedes asegurar la propiedad mientras formalizas los trámites. Requiere un depósito inicial descontable del precio final.
Es un acuerdo privado que regula las condiciones de la compraventa, asegurando el compromiso de ambas partes. Incluye una cantidad de dinero como señal y varios tipos de arras (confirmatorias, penitenciales y penales) con sus propias implicaciones.
Puede incluir la condición de financiación bancaria, recogido en el Código Civil Catalán (art. 621-49), que permite recuperar el importe si no se consigue el préstamo, siempre que conste en el contrato.
Tras firmar la FEIN y sus anexos, tienes un plazo legal de 14 días para reflexionar. Además, debes acudir al notario para una sesión de asesoramiento gratuita, y solo después podrás firmar la compraventa.
Generalmente, perderás la señal entregada, salvo que el contrato especifique otras condiciones. Si la otra parte incumple, puedes reclamar la devolución duplicada.
Sí, puede ser una excelente decisión. Te asesoramos sobre propiedades con alto potencial de revalorización o rentabilidad en alquiler para maximizar tu inversión.